
Hola, buenas. ¿qué tal? He recibido una invitación a colaborar en este blog, y no lo he dudado. Prometo cumplir, y al igual que en ‘otros’ blogs que escribo, intentaré llevar una rutina semanal con algunos temas curiosos, críticas, opiniones, cuestiones al aire, desvarios, pensamientos, etc. Pero lo de hoy no va a ser una carta de presentación, simplemente, un aviso de lo que os espera y, que mejor forma, que con una muestra. Comenzamos.
Hoy ha sido uno de esos días en los que no tienes nada que hacer, absolutamente nada. Cuando estás ocupado, piensas en la necesidad de tener este tiempo libre para dedicárselo a tus hobbies y otras pasiones, y no a los quehaceres diarios. Pero llegas, te despiertas, y lo único que haces es ver como pasa el tiempo, mientras las miles de cosas que te apetecen hacer (en mi caso, tracklist del spotify, descargas de ROM’s, retomar algunos juegos, terminar de ver series y películas recomendadas, etc), te abruman de tal forma que terminas por no hacer ninguna. Una llamada telefónica es la mejor noticia que puedes recibir. Cosas nuevas, otras historias que animar tu tiempo libre, entretenimiento gratuito, sin necesidad de buscarlo por tu cuenta…
Nos gusta tener cosas que hacer. Los hobbies son tal, precisamente, por no tener tiempo para ellos. Por sentir la necesidad de no haber tenido tiempo suficiente para disfrutarlos. Ir todos los días al parque de atracciones no sería tan divertido como una o dos veces al año. Jugar al mismo juego (hay excepciones que jamás entenderé, LOL) un día tras otro termina cansando. Ver varios episodios seguidos de la misma serie acaba por atorar, se necesita un parón.
No nos gusta tener cosas que hacer. Nos gusta gastar nuestro tiempo en lo que nos dé a nosotros la gana. Las únicas obligaciones que queremos tener, son las que nos pongamos nosotros mismos. Nadie que nos diga lo que tengamos que hacer. Realizar las cosas que debemos siempre y cuando queramos.
Esto es un poco lioso. En resumen, para aclarar ciertos puntos, no nos gusta que se nos ocupe el tiempo cuando se nos ocupa el tiempo, y nos cansamos de los hobbies cuando tenemos tiempo para ellos. Llegados a este punto, paremos, tomemos agua, rasquémonos la cabeza, y sigamos.
¿Ya? Continuo. ¿Qué es lo que queremos? ¿lo que no tenemos, o bien, lo que tienen los demás? Me da que nadie sabe lo que quiere, pero cree saberlo. Y también me da que de lo que queremos, a lo que realmente necesitamos, hay varios matices de distancia. Y de ello, a lo que decimos a los demás que queremos, aún más.
Voy a intentar daros alguna pista, por si acaso. En mi opinión, siempre queremos lo que no tenemos. Nos regalamos, y nos regalan los oídos o los ojos desde cierta distancia, espacial o temporal (cuántas veces habremos visto a una ex-novia más perfecta cuanto más tiempo pasaba desde que lo dejasteis), y nos empecinamos en conseguir lo que sea que nos pique, ya sea en el orgullo, en la curiosidad, o en la punta de la p… Lo que realmente necesitamos, es lo que, a costa de “sangre, sudor, y lágrimas”, como decía Churchill, o bien con pasos sencillos pero elaborados, nos produzca un beneficio mayor, bien sea físico, económico, de salud, sentimental, etc. Y esto no quiere decir que no haya tiempo para el ocio (por dejar de usar la palabra hobbie), pero siempre ha de ser proporcional a lo que queramos conseguir. Un exceso, puede desandar el camino logrado en cuanto a las necesidades, y un defecto, quizás consiga que el ritmo al que lo recorres disminuya, o incluso se pare.
Si no habéis vomitado del mareo, os pongo un ejemplo, y termino. Para tener un buen estado físico, lo mejor es mantener una buena dieta, equilibrada, y sin demasiados excesos (demasiados, que no ninguno). Zamparte un bizcocho, una pizza, o cualquier tipo de mierda nutritiva, no te va a hacer perder esa dieta, meterte todos los días comida basura, sí. Al igual, está demostrado que tomar de vez en cuando algo de este tipo, reactiva el metabolismo del cuerpo, lo que hace que las comidas bajas en calorías, sigan siendo bajas para tu cuerpo, y no sean tu base calorífica. En este ejemplo, la comida basura serían los hobbies, mientras que el buen físico, las necesidades u obligaciones.
Seguiré devaneando otro día. Hoy, termino, que hasta a mí me han entrado náuseas, jajaja. Esta es mi primera entrada. No es la última, ni la mejor, lo prometo, tampoco lo peor, me disculpo.
Estamos en contacto.